Los niños experimentan un importante cambio al pasar del Jardín de Infancia a la educación primaria, donde comienza un proceso de aprendizaje más estructurado. Durante el primer año, el maestro trabaja con el grupo para enseñarles cómo comportarse y colaborar en la escuela, formando gradualmente un grupo unido mientras se introducen contenidos académicos.

El maestro da la bienvenida a cada niño de manera personalizada, promoviendo la singularidad de cada uno. La enseñanza se centra en la clase principal durante las dos primeras horas, utilizando métodos creativos para enseñar conceptos como formas, letras y números. Se valora el ritmo de aprendizaje, alternando momentos de concentración con actividades más relajadas, y los niños crean sus propios materiales en lugar de usar libros de texto.

Tras la clase, se toma un desayuno saludable, seguido de un breve tiempo para el aseo y luego, a las 11.00h tiene media hora de recreo junto con el resto del alumnado de la Escuela. El juego libre, sin actividades enmarcadas en un deporte, fomenta la cohesión entre todos los niños y niñas de Primaria y el desarrollo saludable.

Después del recreo se continúa con las especialidades, como son la Música, la Acuarela, el Inglés, el Alemán, la Talla en Madera, las Manualidades, la Ética, la Euritmia y la Educación Física. Estos materias favorecen el desarrollo del sentimiento y la voluntad de los alumnos y alumnas

A las 14.00h cada maestro tutor se reúne durante 10 minutos con sus alumnos para cerrar el día y dejar el aula limpia y ordenada para el día siguiente. Cada alumno o alumna tiene una responsabilidad asignadas semanalmente para el cuidado del aula: barrer, regar las plantas, borrar la pizarra, limpiar los borradores, ….

Al término de la jornada escolar se realiza una recitación coral o una canción que cierra el día, dándoles de nuevo el maestro la mano para desearles una feliz tarde.